En 2023 hablábamos del contenido de destino en redes sociales como una tendencia emergente dentro del sector aéreo. Tres años después, ya no es una tendencia: es el punto de partida habitual del viaje. TikTok, Instagram y, cada vez más, la inteligencia artificial conversacional se han convertido en la primera parada de millones de viajeros antes de abrir un buscador tradicional o la web de una aerolínea.
Para las aerolíneas, esto cambia las reglas del juego. El contenido ya no compite solo por likes: compite por aparecer en el momento exacto en que un viajero decide a dónde ir y con quién volar.
Ignorar este cambio significa perder visibilidad justo en la fase en la que se forma la intención de compra, mucho antes de que el usuario llegue a un motor de reservas.
Redes sociales, IA y el nuevo «motor de búsqueda» del viajero
El debate sobre si TikTok ha sustituido a Google lleva años instalado, y en 2026 sigue sin resolverse del todo, no porque falten datos, sino porque la pregunta está mal planteada.
Según Search Engine Journal, el 65% de la Generación Z ha usado TikTok como buscador en algún momento, y sin embargo solo un 4% lo prefiere frente a Google para resolver una duda concreta, una caída notable desde el 8% de 2024. Lo interesante no es la cifra en sí, sino que TikTok no compite con Google por el mismo tipo de búsqueda. Gana terreno como punto de partida para descubrir e inspirarse, pero pierde peso en el momento en que el viajero necesita una respuesta rápida y fiable: comparar tarifas, revisar una política de equipaje, confirmar un horario.
Para una aerolínea, esto tiene una lectura práctica: no se trata de que TikTok sustituya a la web corporativa, sino de aceptar que el viaje del cliente empieza ahora en un sitio distinto al de hace tres años. Entender ese punto de partida, y no pelear contra él, es la única forma de seguir presente cuando de verdad importa.
La irrupción de la inteligencia artificial conversacional como fuente de recomendación añade una segunda capa a este cambio, probablemente más disruptiva que la de las propias redes sociales. El 41% de los viajeros de Generación Z y Millennial ya confía más en las recomendaciones de una IA que en las de amigos o redes sociales, precisamente porque las perciben como más completas y actualizadas.
Es una paradoja incómoda para el marketing de contenidos: el canal que llevaba una década ganando peso empieza a ceder terreno frente a un asistente que no tiene seguidores ni feed, solo datos bien estructurados.
Cómo influye realmente en la decisión de compra
Cuantificar el peso exacto de las redes sociales en la reserva final sigue siendo un ejercicio imprecios, pero la tendencia de fondo es clara. Su influencia en la decisión de viaje ha subido al 43% en 2026, todavía por detrás de las recomendaciones personales y de los grandes sitios de viajes, pero acortando distancias año tras año, sobre todo entre los viajeros más jóvenes.
En cuanto al tipo de contenido, el patrón tampoco es nuevo, pero se ha consolidado: el vídeo corto y el contenido generado por usuarios siguen ganando a la campaña de marca pulida. No porque sea más bonito, sino porque parece menos vendido. En un feed cada vez más saturado de contenido producido con herramientas de IA, lo que destaca es precisamente lo que no parece fabricado.

Cómo usan hoy las aerolíneas las redes sociales
El patrón que ya apuntábamos en 2023 sigue vigente, pero se ha profundizado y, sobre todo, se ha vuelto más deliberado. Las aerolíneas de bajo coste siguen apostando por el humor, la tendencia y la participación del usuario, mientras que las tradicionales mantienen un tono más institucional.
El caso de Jet2 en el verano de 2025 lo resume bien: un audio viral construido sobre su propio eslogan, «Nothing beats a Jet2 holiday», se convirtió en meme casi sin que la marca interviniera, usado en más de dos millones de vídeos de TikTok. La decisión inteligente no fue crear ese contenido, sino no combatirlo: la aerolínea se subió a la ola en lugar de intentar controlarla, y convirtió una broma colectiva en una campaña reconocible.
De la inspiración al viaje: contenido de destino que convierte
El reto para las aerolíneas ya no es solo generar visibilidad en redes, sino dar continuidad a esa inspiración una vez el viajero sale de la plataforma. Un vídeo viral sobre un destino genera intención, pero si esa intención no encuentra contenido de destino claro, visual y fácil de explorar en el sitio propio de la aerolínea, se pierde en el camino hacia la reserva.
Las redes sociales dejaron hace tiempo de ser un canal complementario para el sector aéreo. En 2026 serán, junto con la IA conversacional, el primer punto de contacto real entre un viajero y su próximo destino. Las aerolíneas que entiendan esto no como una moda pasajera, sino como una nueva capa permanente de descubrimiento, serán las que consigan estar presentes en el momento exacto en que nace la intención de viajar.





